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Sábado 15 de septiembre del 2012 | 07:05

Lima con nueva pinta

El fotógrafo Gary cree que nuestra capital aún tiene cosas por mejorar.

El fotógrafo Gary llegó al restaurante en busca de su espectacular arroz a la jardinera con costillitas de cordero ahumadas, todo acompañado de una taza con manzanilla bien caliente para bajar la grasita. “María, de la ‘Ciudad jardín’ con huertas y patios, donde florecían madreselvas y árboles frutales, nuestra capital pasó a ser llamada ‘Lima, la horrible’, escenario de un drama urbano que es bien descrito por Sebastián Salazar Bondy en su libro con ese título publicado en 1964. Algo de este panorama también recoge Julio Ramón Ribeyro en sus cuentos ‘Los gallinazos sin plumas’. Y es cierto, la Lima moderna se caracterizó por el desorden, basura, delincuencia, contaminación ambiental y el caos.

Sin embargo, la ciudad está cambiando poco a poco, como lo constata la última encuesta realizada por el observatorio ciudadano ‘Lima cómo vamos’, donde un 80% de los entrevistados asegura que la capital ‘es bonita’ y un 18.5% considera que es ‘muy bonita’. Las grandes obras viales, hoteles cinco estrellas y los enormes centros comerciales le han cambiado la cara a Lima.

Sin embargo, todo no es color de rosa, pues este mismo sondeo de opinión nos da un vistazo de lo que debemos cambiar. Un 36% asoció Lima con la palabra ‘insegura’, el 21% con ‘suciedad’ y el 13% con ‘desorden’. Si bien es cierto que vamos por buen
camino para mejorar el rostro de la ciudad capital, hay cosas que tenemos de cambiar y para eso cada uno de los limeños debemos poner de nuestra parte. No debemos dejarles todo el trabajo a las autoridades. Si todos ponemos el hombro, los resultados que se obtengan serán mucho más satisfactorios.

Acá, algunos consejitos: no se debe tirar la basura a la calle, para eso están los tachos; tampoco abusar del claxon si se conduce un vehículo; hablemos con respeto y propiedad, los insultos solo nos hacen ver como seres irracionales; ayudemos a quien lo necesita; cuidemos nuestro patrimonio para que el visitante también lo haga; desechemos la cultura del vivazo, pues solo trae nefastas consecuencias. Las autoridades deben cumplir con sus funciones, pero nosotros también podemos poner el hombro para sacar adelante a nuestra ciudad”. Pucha, mi amigo tiene razón. Lima está cambiando y parece que para bien. Apoyemos a las autoridades a avanzar. Me voy, cuídense.