Lunes 18 de febrero del 2019 |

Síguenos:

Martes 25 de diciembre del 2012 | 08:00

La Navidad de El Búho

Nuestro columnista recuerda como pasaba las fiestas cuando era niño.

Este Búho siente de una manera muy especial la Navidad. Creo que ya puedo decir que soy un hombre completo, pues viví noches maravillosas de niño, en la mítica Unidad Vecinal Mirones y hoy ya llevo siete años viviendo esta fecha como padre de una linda niñita, Scarlett, que justamente cumple siete añitos hoy veinticinco de diciembre. De adulto, ella fue de lejos, mi mejor regalo.

Hay que ser sinceros, los niños de antes, de muy chibolos, creíamos en Papá Noel -le escribíamos cartas y nos acostábamos temprano, para al despertar, ver los regalos al pie del árbol. En Mirones esto no se cumplía, porque desde los múltiples edificios se desataba una verdadera batalla de Normandía, por la cantidad de cohetes, cohetones, silbadores que podían despertar hasta a un sordo por la estridencia. Varias personas de la tercera edad, que llegaron de visita para pasar una Navidad o un Año Nuevo, sufrieron ataques cardíacos por el susto.

Por eso nos levantábamos justo a medianoche para abrir los regalos. Los niños de ahora ya no se comen el cuento. Mi hija hizo su cartita a Papá Noel por cumplir conmigo y su mamá. Pero no la dejó en el árbol ni piensa acostarse a las ocho. Los niños de hoy quieren estar con uno hasta que les dé el cuerpo o hasta que sean las doce para abrir los regalos. Pero en los años maravillosos de mi niñez, la Navidad sí estaba rodeada de una aureola especial.

El “Tío Johnny”, el entrañable programa infantil, le daba un gran peso a la Navidad. El tío fue el pionero en cantar el clásico tema navideño de Bing Crosby, “Santa Claus it coming to town”, al que bautizó en castellano: “Santa Claus no tardará en llegar”. “No llorar, mejor es reír /si te portas bien te digo el porqué/Santa Claus no tardará en llegar. (...)él ve si has sido bueno/y sabe si no fuiste/él ve si has sido malo/sé buenito por caridad…”. Muchos años después, Luis Miguel sacó su propia versión: “Santa Claus llegó a la ciudad” y la letra pone al barbudo don Santa como una especie de “gran hermano” de la novela de George Orwell: “Él sabe de ti/él sabe de mí/él sabe de todos, no intentes huir/Santa Claus llegó a la ciudad”.

Pero en estas fechas preferí regalarle a mi hijita el CD de Diego Dibós y Ana María Copello sobre temas navideños, donde se encuentra esta versión. Porque la música y el cine siempre han marcado mi imagen de la Navidad. Ya en mi juventud, me gustó el tema de Paul McCartney y su entrañable banda Wings, “Christmas Time” (Tiempos de Navidad). Una canción que nunca pasa de moda y que los suertudos que han asistido a un concierto del maestro McCartney, en el mes de diciembre, se ganan con este tema que siempre incluye en su repertorio en ese mes. Y por la pantalla gigante se ve el video del tema, donde destaca la presencia de su esposa Linda, quien falleció de cáncer. Paul ha derramado lágrimas al evocar ese tema. Me quedé corto, mañana continúo. Apago el televisor.