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Domingo 04 de noviembre del 2012 | 09:20

Maguilaura y Bárbara: Jugadoras coraje

Las nuevas “matadorcitas” aseguran que en la concentración “nos quitaron el blackberry y el control remoto”.

Por: F. “Vocha” Dávila

Las cosas raras de la vida. Las avenidas Aviación y Del Aire abrazan a la vida. Por la puerta principal salen carros último modelo, con la salvedad que ninguno es manejado por mundialistas. Por la lateral, se retiran a pie niñas que ya pusieron a su patria en la élite del vóley. Maguilaura Frías (16) y Bárbara Briceño (16), según las redes sociales, son las más guapas de la selección juvenil y también las más destacadas del equipo que nos clasificó al Mundial de República Checa en el 2013. Ellas no han perdido su inocencia, todavía van al colegio, pero con la blanquirroja en el pecho se transforman, son atrevidas.

MAGUILAURA: A NATALIA LE GRITO: MALA, MALA.

Maguilaura, ¿en qué momento guardaste tus muñecas?

Ja, ja, ja. Siempre me han gustado las muñequitas, las “Barbie”, pero desde los 10 años solo pienso en jugar vóley.

¿Te faltó alguna en tu colección?

Me hubiera gustado la Barbie Negrita. Esa me falta. Mi papito es obrero y no nos pudimos dar ese lujo.

¿Y aún las conservas?

Claro que sí, pero este deporte te hace crecer y madurar muy rápido.

¿Y hace cuánto no vas a una fiesta?

Más de un mes. Cuando la profesora Natalia Málaga nos pidió pensar solo en el Mundial, decidimos en ese instante que había que sacrificarse.

¿Y se pudo dormir en la concentración?

Antes de jugar con Brasil, daba vueltas en la cama. Después de la derrota, dolida, dormí un montón.

Ahora eres una morenita famosa.

Un montón de muchachos tratan de agregarse en mi Facebook, pero no acepto a ningún desconocido. Sé muy bien que por una palomillada, puedes encontrarte con un “enfermo” y no voy a arriesgarme.

Imagino que tiemblas cuando Natalia les mete su “café”.

La gente que mira por televisión cree que es así, pero no sabe que con ella nos vacilamos y duro. Cuando estamos bromeando, le grito: “Mala, mala” y todos nos reímos. Pero cuando se trabaja, ya somos pupilas y técnico y, allí cada quien cumple su función.

¿Tu mamá no se molesta con sus gritos y guapeadas?

Siempre me dice: “Qué bueno que las tenga al grito. Lo que no hice yo, lo hace ella y me parece correcto”.

¿Saben que el país ha vuelto a creer en el deporte del “mate” después de tanta decepción con el fútbol?

Los futbolistas no le ponen corazón. Encima, uno se va borracho. Me da rabia.

Fue un gusto conocerte y que se cumplan todos tus deseos.

Gracias por esta entrevista. Natalia (Málaga) nos dijo que vendrían cosas importantes si seguimos logrando triunfos, como el cariño del pueblo que no se compara con nada.

BÁRBARA: CALZO 44 Y NO ENCUENTRO ZAPATOS EN EL PERÚ

La sonrisa es su marca registrada. Tierna, segura para hablar, como cuando entra a la cancha.

Bárbara, ¿qué es la fama?

Todo lo que me viene pasando desde que clasificamos al Mundial. En todos lados nos paran, piden autógrafos y me gusta. Aunque, a veces, nos mandan a ver un partido y nos siguen pidiendo fotos.

¿Pones mala cara?

No, no tienen por qué llevarse una mala impresión.

¿Sufriste mucho en la concentración?

Me dolió, porque lo primero que me quitaron fue mi BlackBerry. Tampoco había control remoto y se apagaba el televisor temprano. Pero había que hacerlo con tal de llegar al Mundial.

¿Y Brasil?

Las teníamos estudiadas, sabíamos cómo ganarles, se había trabajado horas de horas, pero no sé qué nos pasó a todas. Ese día fue horrible.

Y Natalia volaba. Era así de picona cuando jugaba.

Eso me han dicho mis padres y lo comprobamos día a día. Se pone a jugar con nosotros y es impresionante cómo se eleva y mata.

¿Allí también reniega?

Después de los entrenamientos nos cuenta anécdotas, nos habla de la vida, que debemos ser buenas personas. No es malaza como algunos creen.

¿Tienes enamorado?

Tuve… es pasado ya.

¿Más alto que tú?

Del mismo tamaño, aunque es difícil encontrar un chico de mi edad con esta talla. Normalmente, los mayores van con mi tamaño.

¿Pero has salido con bajitos?

He bailado con un amigo chatito, ja, ja, ja.

¿Y qué tal en el ritmo?

Me defiendo bien en la salsa.

¿Qué otros problemas por tu anatomía?

Los zapatos. Calzo 44 y no hay esta talla en el Perú. Mi papá viajó a Estados Unidos y me trajo. Pero siempre es mi problema.

¿Vas a seguir en el vóley o estudiarás alguna profesión?

Quiero ser cardióloga, ojalá pueda lograrlo. En el colegio no soy mala, destaco en matemáticas y estoy segura que alcanzaré ese sueño.

¿Y a ti también te caen mal los futbolistas?

No creo que todos sean malos. Eso sí, los que están en la selección no aman la camiseta. Ustedes vieron cuando Natalia Málaga nos dijo: “¿Saben cuántas personas quisieran estar en su lugar?” Nos sentimos elegidas por defender al Perú. Creo que ellos, no.

Luego de esta hermosa lección de amor a la patria, solo me queda decirte que sigas adelante: ya sea como voleibolista o doctora, que en cualquiera de esas facetas la harás muy bien.

Gracias al diario “Trome”, porque nos dan la oportunidad para que la gente sepa cómo pensamos. Un beso para todos los peruanos y sepan que las chicas de esta selección quieren tocar la gloria.