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Viernes 17 de septiembre del 2010 | 06:31

Choros al paso

El fotógrafo Gary pide castigos más drásticos para los delincuentes.

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su espectacular arroz a la jardinera con costillitas ahumadas encima y una taza de anís para bajar la grasita.

“María, la “Internacional” Sonia Morales fue víctima, días atrás, de las “amigas de lo ajeno”, sí, digo “amigas” porque quienes le robaron su cartera, con supuestamente ¡¡30 mil soles adentro!!, en el chifa de Patty Wong, fueron todas mujeres.

Un video de seguridad mostró a la policía los rostros de las “uñas largas” y ahora ya están tras las rejas. Como debe ser. Pero lejos de a quien asaltaron, sea alguien conocido o no, lo cierto es que miles de peruanos hemos sido víctimas de los delincuentes.

Sin ir muy lejos, a la salida de “Mistura”, por la avenida 28 de Julio, los llamados “escapistas” hicieron de las suyas. La gran cantidad de gente que convocó esa espectacular “Feria Gastronómica” hizo que los “choros” arrancharan a la carrera todo lo que encontraban a su paso, desde carteras hasta bolsas con comida. Increíble.

Es más, cuando uno viaja en una combi, micro u ómnibus también resulta “premiado”, pues allí se ponen los “carteristas”, quienes con “manos de seda” te sustraen la billetera de los bolsillos o con un sutil “tajo” a un bolso o mochila, se llevan todo lo de su interior.

Así como estas, hay una infinidad de modalidades de robo, como los “cogoteros” (en mancha te ahorcan y roban todo lo que tienes), los “arranchadores” (especialistas en robar celulares a la volada), los “avezados” (te asaltan a mano armada), los “estafadores” (te inventan algún cuento para sacarte dinero) y los “extorsionadores” (te dicen que algún familiar tuyo cayó en desgracia y te piden plata para ayudarlo o piden cupos para dejarte trabajar), entre otros.

Lo cierto es que todo esto nos convierte, aún más, en un país bárbaro y salvaje. Digo esto porque, gracias a mi trabajo de periodista, he viajado a varios países y en muchas naciones tú puedes dejar tu cartera en la mesa de un restaurante y nadie la toca. Es más, en Europa dejas una bicicleta en la calle y a la salida la encuentras tal y como la dejaste.

Lo indignante es que si haces eso acá, cargan con todo, hasta con el seguro. Todo es parte de la cultura. Los peruanos nos creemos “vivazos”, pero en realidad son taras sociales que hay que desterrar. Primero, los castigos a los delincuentes deben ser más drásticos y segundo, debemos de tener más respeto hacia el prójimo”. Pucha, mi amigo tiene razón. La delincuencia en el país ha crecido considerablemente y el problema se les está escapando de las manos a los gobernantes. Me voy, cuídense.