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Domingo 21 de agosto del 2011 | 09:40

Yehude: "De preso tomé sopa con vidrios"

El vicepresidente del Congreso recuerda que estuvo preso, convivió ocho años con narcos y “destructores”.

Por: Óscar Torres

“Ocho años y medio estuve encerrado. En la cárcel he vivido con gente política, narcotraficantes, “destructores”. Con todo el infierno”, recuerda sin rencores Yehude Simon, preso durante el régimen de Alberto Fujimori. Ex presidente regional de Lambayeque, ex primer ministro del segundo gobierno aprista y actual segundo vicepresidente del Congreso. Tiene la autoridad moral no solo para hablar del tema que nos preocupa a todos, la inseguridad que vive nuestro país, sino sobre la actual coyuntura, que incluye al Presidente de la República y a su ex socio político, Pedro Pablo Kuczynski.

Yehude, ¿gobernar como lo hace el presidente Humala es lo mejor para el país?
Son estilos. Estamos acostumbrados a presidentes más espectaculares. Más en el día a día, más en la noticia, más dando conferencias. El estilo de Humala es diferente, él proviene de una formación militar y prefiere el silencio muchas veces.

¿Y comunicarse por Twitter cuando hay pueblos que ni luz tienen?
Lo reitero. No es mi estilo el de Ollanta, pero mientras sea eficiente, si quiere comunicarse o no, es su problema.

El presidente no es un artista como Ricky Martin o Shakira. ¿Somos sus fans o ciudadanos para que comunique solo lo que él desee?
Fíjate, todas las personas son únicas e irrepetibles. Su estilo es ese. A un porcentaje de gente le gustará, a otro no, pero evidentemente Humala representa a 30 millones de peruanos.

¿Piensas como Omar Chehade, que las actitudes de Humala nos recuerdan al honorable Valentín Paniagua?
No, pues, cada personaje en su lugar. No te digo que son como el agua y el aceite, pero son diametralmente diferentes.

¿Cómo ves al Perú de acá a cinco años?
Mi sueño es que sea un país que camina. Mi sueño es que estemos en el camino que nos lleve a buen puerto. Y si es que el presidente Humala mantiene las formas democráticas, cumple con el tema de la inclusión social y somos capaces de sentarnos trabajadores, empresarios y gobierno, lo veo en buen camino.

¿Crees que el gobierno nacionalista cumplirá la “Hoja de ruta”?
Nosotros somos testigos de la “Hoja de ruta”, por lo tanto, debe cumplirse. Ese es un compromiso de honor.

Tú lo apoyaste, ¿Ollanta Humala es de fiar?
Mientras no haga lo contrario a sus compromisos, mantiene todavía la confianza.

¿Es ético que la Primera Dama haya nombrado a su prima como jefa de la Sunat?
Si es capaz. No es ella, supuestamente el ministro de Economía la propuso. Te lo digo con franqueza, los familiares no tienen por qué pagar la culpa de los que gobiernan. O sea, si hay un familiar que es capaz, por el hecho de ser primo, hermano, padre o madre de una persona, no tendría que cortarse su ingreso. Yo veo mucho a la familia Kennedy. Estuvo John, Bob, Edward y nadie reclamó nada.

¿Es perjudicial para el régimen el notorio protagonismo de Nadine?
Otra vez, los estilos. No te olvides del notorio protagonismo de la señora Eliane Karp. Es su estilo, si ella es capaz de ganarse el cariño de la gente, en buena hora. Si no, se va a ganar la antipatía, como sucedió con Eliane.

¿Hay notorias diferencias entre don Anatolio Toledo y don Isaac Humala?
Sí, claro. Lo que sucede es que la familia Humala es muy politizada, pero ciertamente no le hace ningún bien al Presidente ese deseo de estar día a día en las primeras páginas de los diarios, más con discursos que no tienen que ver absolutamente nada con la “Hoja de ruta” del presidente Humala.

¿Hasta qué punto los padres tienen derecho a inmiscuirse en políticas de Estado si nadie los eligió?
Pero también hasta qué punto la prensa es capaz de no darle importancia y no entrevistarlos como lo hacen. Estoy seguro que si no hubiese prensa que los busque día a día para entrevistarlos, estarían sin publicación. Ahí hay una responsabilidad compartida.

¿Qué te inspira como figura pública Antauro Humala?
Un rebelde que se equivocó. Un rebelde que ha sido formado por una familia con algo de racismo, con una ideología trasnochada en muchos aspectos y, en función a eso, ha tenido una actividad no recomendable, que le ha costado la vida a mucha gente, que produce violencia. Por lo tanto, entenderás que una persona como yo, que ha pasado otras experiencias y conoce exactamente adónde conducen estas propuestas tan radicales, sabe que terminan afectando al país.

Tú has estado en la cárcel, ¿son justas todas las concesiones que se le están dando en “Piedras gordas” al hermano del Presidente?
No solo a él. En mi tiempo la cárcel era extremadamente dura, pero había privilegios para otra gente y, en los últimos años, los privilegios son para mucha gente.

¿Para quiénes?
En mi época el narcotráfico tenía muchos beneficios, muchas visitas extrañas y luego, en las últimas épocas, he visitado cárceles y evidentemente las cárceles se relajaron completamente.

¿Y eso de salir de la cárcel, tomar tu taxi a la clínica, sin esposas y luego volver como si nada?
Y con un informe que yo tengo, donde el secretario general del sindicato le avisaba a la directora que el señor Crousillat podía salir sin identificarse. ¡Una cosa de locos! Pero no te olvides, si haces un recorrido por las experiencias de los directores del Inpe, los últimos 10 o 15 años, todos “volaron” porque casi siempre se encontraba gente con ciertos privilegios.

¿Cómo eran las cosas en el tiempo que purgaste condena?
Horrorosas. Eran campos de concentración, te lo digo con mucha franqueza. No estoy dolido, no me quejo, pero eran cárceles que de un extremo se iban a otro.

¿Nunca tuviste, por ejemplo, un televisor en la cárcel?
No, por favor. No tenía ni televisor, ni radio, ni celular, nada. Además, teníamos solamente media hora de patio, una comida al día, una visita cada tres meses originalmente o cada seis meses y, después, una vez al mes.

¿Qué fue lo más repugnante que comiste en prisión?
Mejor dicho, ¿qué fue lo más rico que comiste en prisión? Nunca, nada. He consumido sopa, una vez al día, con heces de rata, con vidrios o con orines. Eran tiempos durísimos. No me pueden decir que no, porque tengo dos informes y un libro escrito que no lo publico porque no quiero causar más odios.

¿Y dónde dormías?
En un tiempo, dormí en el suelo. Exactamente, tres o cuatro meses. Con un colchón que amanecía mojado. No teníamos un lugar para salir del frío. Mucha gente murió como consecuencia de que amanecía el colchón mojado y el agua se incubaba en los pulmones y ahí tienes tu muerte.

¿Estás de acuerdo con la pena de muerte en el caso de los violadores y asesinos?
No, porque la pena de muerte para un violador y un asesino es un premio para él, pero una condena perpetua con trabajo obligatorio, sin patio, sin privilegios, es una muerte lenta.

Mucha gente entendería tu comprensible rencor contra Alberto Fujimori, pero ¿cómo es tu relación con su hijo Kenji?
Yo he hecho un seguimiento a la familia Fujimori por razones obvias, pero, además, porque todas las familias de una u otra manera sufren. No estoy hablando del presidente Fujimori, sino de su familia. Y Kenji, creo, es un niño que sufrió muchísimo. Fue un niño protegido por su padre, que ama a su padre, que el padre está encarcelado y tengo la impresión que es un buen muchacho.

¿En serio?
No tengo rencores, al contrario, le tengo mucho cariño a Kenji. Siento como si fuese mi hijo. Tengo un hijo que luchó por mi libertad y lo amo. Entonces, yo hago que mis hijos sean el rostro de muchos jóvenes y a Kenji lo veo como el rostro de mi hijo, a quien hay que ayudarlo y hay que permitir que sea un buen político, muy demócrata.

¿Te ha defraudado PPK por no renunciar a su nacionalidad norteamericana?
No. Pienso que cometió el gravísimo error de no hablar directamente. Debió enfrentar y decir: “Bueno, yo tengo doble nacionalidad. La tiene todo el mundo y si gano, renuncio”. Pero hacer todo un compromiso y al final no cumplirlo, le hace daño más a él que a cualquiera.

¿Fue una “viveza criolla”?
Fue una torpeza.

¿Te arrepientes de haberlo apoyado?
No, para nada. Creo que lo más importante de apoyar a una persona es teniendo propuestas programáticas. Nosotros tenemos 25 de esas propuestas que estamos defendiendo, incluso, el gobierno del presidente Humala y otras fuerzas políticas están asumiendo como suyas.

¿Por qué propusiste sesiones reservadas en casos de sanciones disciplinarias por inconducta para los legisladores?
Quiero un Congreso transparente, que informe, que dependa no solo de la institución, sino de los congresistas. He ganado muchos premios como presidente regional por transparencia y buenas prácticas gubernamentales. Eso no tiene que ver nada con solo y exclusivamente sanciones disciplinarias para aquellos que creen que el Parlamento es el lugar donde hay que hacer escándalos, conflictos y no pasa nada. Necesitan de la prensa para que los promocionen y los vuelvan, en función a sus sanciones y conflictos, líderes de la oposición.

¿Eso no es fomentar el dañino “secretismo”?
Al contrario, el secretismo es cuando se esconde a los congresistas corruptos, cuando se esconden las cuentas del Congreso, cuando no se le informa a la Contraloría y la prensa cómo se gastan los recursos del Congreso. Estos se tienen que hacer públicos. Esta ley dice: “Respetando la transparencia”. O sea, no afectando la transparencia del Congreso.

¿Se debe despenalizar la difusión de los “chuponeos”?
Hay “chuponeo” y “chuponeo”. Cuando se afecta la vida privada de la gente para hacer daño, hay que sancionar al “chuponeador”, pero cuando se trata de una contundencia frente a corrupción que afecte al Estado, evidentemente es un arma que se puede tomar.

¿Los “petroaudios”, por ejemplo?
No, los “petroaudios” ayudaron, evidentemente.

Insisto con mi pregunta, porque nadie me ha respondido enérgicamente, ¿Correa, presidente de Ecuador, es una buena junta para Humala?
Se puede dar el dicho de “dime con quién andas y te diré quién eres”, pero también se debe entender que el Presidente de la República tiene que ser respetuoso de otros mandatarios. No tiene por qué asumir la conducta de ellos. El presidente Humala tiene que ser tan amigo del presidente Obama como del presidente Chávez. Si la práctica del presidente Correa es afectar la libertad de prensa o corretear a empresarios y periodistas, creo que es una práctica nociva.

¿Es sano para el país que el canciller Roncagliolo saque la cara por un presidente aprendiz de dictadorzuelo que mete presos a periodistas y expropia periódicos?
Es un error. Ningún demócrata tendría que saludar a un presidente que afecte a la prensa, pero a la vez ningún político, ningún funcionario público del Perú tendría por qué meterse en la vida del señor Correa.

Faltan aún cinco años, pero ¿te persigue el sueño de ser nuestro próximo Presidente de la República?
En este momento me persigue el sueño de transformar y revalorar al Congreso. Mi tarea acá es trabajar por Lambayeque y cuando la gente pase por el Congreso, diga: “¡Qué buena esta institución!” Lo demás veremos qué pasa, porque de repente el próximo año estoy muerto.

O sea, como diría Daniel Abugattás, no quieres que haya “galifardos”.
No. He conversado con él y han sido tomadas de mala manera sus declaraciones. Pero yo no calificaría ni de vagos, ni de “galifardos”, ni de ladrones, ni de “otorongos” a gente que me acompaña. Quiero que institucionalmente todos seamos capaces y por la culpa de uno, de dos o de tres, no se ensucie la institución.

Gracias, Yehude, siempre es un gusto conversar contigo en democracia.
Por supuesto. Si no se defiende la democracia, estamos muertos, pero hay que entender a la democracia en toda su magnitud.