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Miércoles 23 de mayo del 2012 | 07:10

La libertad de prensa

El Búho espera que se respete a los periodistas y que oscuros personajes sean expectorados de los círculos del poder.

Este Búho quiere pensar que la agresión de la cocalera Nancy Obregón, a un fotógrafo de ‘Perú 21’, es un hecho aislado y no representa el desfogue de un sector del partido de gobierno ante los destapes y denuncias de la prensa independiente.

Sé que los grupos democráticos y respetuosos de la libertad de prensa dentro de Gana Perú ven con muy malos ojos este tipo de agresiones sin justificación. Los jóvenes deben saber que en este país, después del 5 de abril de 1992, la prensa peruana ingresó en un período de oscurantismo.

Algunos periodistas independientes fueron perseguidos y encarcelados. Vladimiro Montesinos, el ‘siamés’ de Fujimori, diseñó una estrategia siniestra. Con todos sus millones de dólares sucios por la compra de armas chatarra a mercenarios ucranianos, cupos a los narcotraficantes y el desfalco de la Caja Militar Policial, se dedicó a subvencionar ‘diarios chicha’ que le dieron nivel de estercolero al periodismo y compró la línea editorial de los canales a dueños que llegaban hasta la salita del SIN a recibir millones de dólares sucios, en maletines marca ‘chancho’ de la avenida Abancay.

La prensa independiente dio la cara y en una lucha quijotesca logró con sus denuncias mostrar la verdadera cara de un régimen mafioso. Fue justamente un canal independiente, Canal N, el que logró dar un puntillazo mortal al demostrar cómo el ‘Doc’ compraba a un congresista por un puñado de dólares.

Al desmoronarse el gobierno fujimorista, desde el período de transición de Valentín Paniagua, pasando por los regímenes de Alejandro Toledo y Alan García, se ha respetado, con algunos hechos aislados, la libertad de expresión. Esto es algo que hay que reconocer al ‘Cholo’ y al líder aprista.

Pero vemos con preocupación que, actualmente, hay ciertos personajillos agazapados en las sombras, con evidente llegada a los más altos puestos de poder, que están tratando de amedrentar de manera abusiva a la prensa. Planean incluir penas privativas de la libertad y hasta control de contenidos. Eso eso no es broma.

Este Búho no cree que Ollanta esté detrás de todo eso, pero lamentablemente tiene muy malas influencias. Es muy amigo del ‘gorilita’ Rafael Correa, quien sí está llevando una abusiva y prepotente campaña contra el periodismo que no es franelero.

Hay que recordar lo necesario que es para las sociedades abiertas y democráticas un periodismo independiente que no sea servil con el gobierno. Recordemos el ‘Caso Watergate’, que tumbó a un presidente, Richard Nixon, por el impecable trabajo de dos periodistas del ‘Washington Post’.

Para los gobernantes no es fácil convivir con la prensa libre, pero los buenos presidentes prefieren soportarla que atacarla, como decía Fernando Belaunde, a quien la prensa de izquierda, en ‘Monos y Monadas’, lo sacaba como calzonudo y a su hermano Paco como un ‘Frankenstein’ sin cerebro y eso que era presidente de la Cámara de Diputados.

Podrá haber sido un gobierno malo, pero respetaron a la prensa. Estoy seguro que Ollanta Humala no pretende convertirse un Correa o que Nadine intente volverse una Cristina Fernández, que vive en guerra permanente con diarios emblemáticos como ‘El Clarín’, pero debería alejar de su lado a esos personajillos que pretenden inmolarse y ganar protagonismo recomendando alucinaciones, como declarar ‘traidores a la patria’ a los periodistas.

Por favor, respetemos las leyes de la cordura. No puede haber en un gobierno democrático periodistas viviendo en la clandestinidad por vendettas políticas contra el medio donde trabajan. La rectificación del gobierno nos da esperanzas que esos siniestros y oscuros personajes van a terminar expectorados de los círculos del poder. Apago el televisor.