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Lunes 25 de julio del 2011 | 10:29

Ysrael Zúñiga y sus trillizos

“Cuando nacieron mis hijos fui el hombre más feliz del mundo”, confeso el jugador.

Por: José “Huachano” Lara

“Cachete” enfrentó a oponentes altos, veloces, corpulentos, chatos, recios, pegalones, mañosos… A todos los venció y se las ingenió para anotarles. Pero la vida le presentó un adversario distinto. Ysrael Zúñiga se casó en 1999 con Frecia Manrique, el mismo año en que debutó en Primera y se estrenó como goleador del campeonato. Desde ahí tuvo una larga espera para conseguir el fruto de su amor y tener la familia completa. Le costó 10 años de lucha. Aprendió técnicas y tácticas, superó a su “rival” y se convirtió en el mejor goleador del mundo…

“El día que nacieron mis hijos fui el hombre más feliz del mundo. No hay palabras para describir ese momento. Sin duda, son los tres goles más importantes de mi carrera y mi vida. Soy un papá muy orgulloso, chocho y dichoso. Valió la pena esperar tanto”.

Han pasado 12 meses de su “hat trick” y sigue emocionado. “El 14 de julio cumplieron un año y ya los bauticé. Uno de los padrinos es Freddy Suárez. Las gemelas me tienen loco, creo que toda la vida será así. Cuando los tres me ven, quieren que los cargue al mismo tiempo… Muchas veces, termino en el suelo jugando con ellos”.

Ysrael vive en Chiclayo, los trillizos en Arequipa. Cuando llega a casa es todo un caso. “Cuando veo a las gemelas no logro distinguirlas con facilidad, luego de un rato las ubico bien. Gya y Tiziana confunden a toda la familia. Thiago, el varoncito, parece saber de fútbol, escucha el grito de gol y pega gritos como si yo hubiese anotado. Hablo todos los días con ellos por teléfono. Cuando me ven, escuchan mi voz y se acercan. También responden a mis silbidos, pues eso hacía desde que estaban en la barriguita de su mamá”.

Ahora, el delantero infla su pecho. No hubo rival que lo pueda vencer. “Intentamos la fertilización asistida hasta en el extranjero. Habíamos planificado tener una parejita, pero llegó una de yapa. Mi esposa tiene mucho que ver en mis mejores goles. Desde que salió embarazada, paso casi ocho meses siguiendo las indicaciones al pie de la letra. Y desde que nacieron ha sido una mamá gallina”.

La familia de dos se multiplicó. Ya no son cinco, son ocho quienes viven en casa de los Zúñiga. “Cada uno tiene su nana. Por suerte, contamos con una experta en cuidados de niños prematuros y hasta ahora sigue con nosotros. Hoy todo se compra por tres. La verdad, es para volverse locos, sobre todo a fin de mes cuando hay que hacer los pagos, ja, ja, ja. Nada importa, mis nenes son una maravilla…”.

No fue en Argentina, México, Turquía o Inglaterra donde hizo historia. “Cachete” aprendió a superar al rival más fuerte que le presentó la vida. Y sus mejores goles lo hizo en su tierra. “Hat trick” marca Perú.